Un manicomio.
Es la mejor manera de describir el ambiente en el Oracle Arena de Oakland, en donde los Warriors de Golden State aplastaron 104-89 a los Cavaliers de Cleveland para quedarse con el primer juego de las Finales de la NBA.
Y si, después de muchos años de ver las finales en televisión, esta vez me aventuré a viajar a San Francisco para vivir en carne propia lo que es estar en una final de la NBA y créanme que es algo que tienen que hacer al menos una vez en su vida.
Boleto en mano y asi está el Oracle Arena a minutos de que arrancar laa finales de la @NBAMEX #ALLin216 o #DubNation http://pic.twitter.com/UHHahuGX8K
— Sopitas (@sopitas) June 3, 2016
Y es que, si el basquetbol es emocionante y espectacular cuando lo vemos en televisión, cuando uno se sienta en una arena, al lado de 10 mil locazos que se la pasan gritando, aplaudiendo y manoteando durante todo el encuentro, la experiencia adquiere otra dimensión, enriquecida por supuesto, por el simple hecho de tener de manera permanente una perspectiva completa de toda la duela, entendiendo, pero sobre todo apreciando mucho más, el esfuerzo, orden, disciplina y habilidades física y mental de todos los jugadores que han hecho de esta una temporada para enmarcar en la historia de la NBA.
A eso, hay que sumar el factor de que mientras en la tele, un partido dura 3 horas, cuando se viene a la arena, la experiencia aumenta, gracias a toodas las actividades paralelas con las que se complementa la visita, y por supuesto que cuando se trata de consentir a los aficionados, la NBA no escatima. Para este partido, los Warriors de Golden State obsequiaron a TODAS las personas que tenían un boleto en mano, una playera conmemorativa del equipo, junto con una pulsera de leds, que se encendía de forma automática para alentar a los Warriors en los momentos claves del encuentro.
Pero pasemos al partido, por que si bien, los ojos del mundo estaban puestos en Stephen Curry y Klay Thompson, la realidad es que el verdadero héroe de Golden State, fue Shaun Livingstone quien desde el banquillo comandó al equipo de la bahía, anotando 20 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias en 26 minutos de juego.
De hecho, no sé si soy como la criptonita de Stephen Curry, pero tuve la grandiosa suerte de ver uno de los PEORES partidos del MVP de la liga, en el que apenas anotó 4 de los 15 tiros que intentó y sumando discretamente, once puntos en el marcador, mientras que Klay Thompson, también inició la serie con la mano bastante fria, sumando 9 puntos en los 4 tiros que anotó de sus 12 intentos.
Sin embargo, la banca de Golden State fue la que definió el encuentro, anotando 45 puntos y provocando 17 bolas perdidas de los Cavs que, en algún momento parecían reaccionar hacia el final del tercer cuarto, pero que al momento decisivo, terminaron por ahogarse en sus errores, regalando el encuentro.
La serie se reanuda el próximo domingo, de nueva cuenta en el Oracle Arena de Oakland, en donde los Warriors podrían llevarse una importante ventaja a Cleveland.
Mientras tanto, estén pendientes de Sopitas.com y @deportessopitas porque desde acá les llevo algunos souvenirs de las Finales!
Cuando estas en plena selfie y te das cuenta que la ley viene por ti…
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— Sopitas (@sopitas) June 3, 2016
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